08/07/2010

No

No es época de calor, de epidemia, de crisis, de lluvia, no son vacaciones ni días de asueto, no es día festivo, natural ni laboral, no es primavera ni verano, no es año bisiesto, no es de la astronomía ni de darwin, no es nuevo siglo ni post-postmodernismo, ni pasado ni presente ni futuro, no hay fantasmas ni frutas frescas, no hay pescas, cacerías o conciertos, para mí es otra vez temporada de desesperanza, de hueva, de hartazgo, aburrimiento, cansancio, desinterés, de esperar que sea la noche para que me dé sueño, despertar y caer en lo mismo, hasta que sea hora de dormir de nuevo, de perder el tiempo para que pase rápido, de voltear los relojes para no contar los segundos, de ver películas domingueras entre semana, de entretenerme con las paredes y con el techo, de recostarme en todos lados, de dormitar todo el día para cansarme y dormir más en la noche, de despertar tarde, de arrastrarme a la cocina, al comedor y al baño, imaginar que hoy no es hoy sino mañana y ya falta menos, ¿para que? no lo sé, no quiero saberlo, no quiero salir, no quiero leer, no quiero escribir, no quiero apretar botones de controles, teclas de teclados, cuerdas de guitarra, no quiero arrojar las bolas y cacharlas, no quiero recojerlas ni ir por ellas, no quiero levantarme, no quiero hablar, escuchar, ver, sentir, oler, no sé que quiero ni lo que espero, no sé si estoy enfermo, pacheco, ebrio, deprimido, aburrido, ya quiero que pase esto que no sé bien qué es ni como pasa, ni como me maltrata, no estoy ya seguro de nada pero creo querer que sea pasado mañana, en forma de metáfora, que sean otros días, lejos de estos, de aquí, de mí, con viento, con campo, con lagos o sin ellos, ya tampoco en dos segundos eso me importa, me renuevo a cada rato y me desgasto, voy a desaparecer, ojalá desaparezca, ojalá desaparezcan ellos, todos juntos, tal vez así esté a gusto un tiempo, este tiempo de no sé qué que me cansa tanto.