14/02/2010

Antes yo también pensaba que los días como hoy eran una basura; que se inventaban cosas para hacernos gastar nuestro dinero; que era pura mercadotecnia. Los días como hoy y como el 16, que nos hacen comprar banderas, sombreros, cohetes; como el 10, que nos hacen comprar rosas y lavadoras a nuestras madres; como el 24 que nos hacen regalar de todo a todos porque es época de perdonar y regalar. Y así iba yo todos los años quejándome del materialismo y de lo comercial de nuestras fiestas. Pero ya no.
Ahora sé que todo eso está muy bien, para algunas personas; en esta era de desempleo y de pobreza lo único que les queda a muchas personas es comprar mierda de a peso y venderla a dos pesos para poder comer, y nadie compraría mierda de a dos pesos si no se sintiera obligada a comprarla por ser 14 de febrero.
La gente pierde su empleo y se pone a vender cosas, pero nadie las compra porque nadie tiene dinero para andar gastando. Pero como es 14 de febrero y todos compran algo, entonces todos compran algo, y los que venden pueden comer unos cuantos días más.
Si no me crees mira a tus vecinos; como no tienen trabajo venden cosas por catálogo, de ahí pagan sus deudas y les compran cosas a los que venden el 14 de febrero, y éstos pueden pagar sus deudas y comprarle cosas a los que venden comida el 16 de septiembre, y a su vez éstos, vendiendo comida, pueden comprarle al vecino que vende juguetes el 6 de enero, quién podrá juntar dinero para comprarle al que vende flores un ramo de rosas para su novia el 14 de febrero, quién tendrá dinero para gastar el día del niño. Y así el dinero sigue fluyendo y la economía va mejorando, no en un nivel abstracto como lo presenta la televisión, sino en el nivel que podemos notar, en el de nuestros bolsillos, de nuestras deudas y de nuestros ahorros. ¿No es eso lo que queremos?