13/08/2010

Cuando se trata de escribir, el papel es, por mucho, más agradable que la computadora. Pero ésta es mucho más amigable que aquél y ofrece muchas cosas más. El papel es más íntimo, más cercano, más familiar. La computadora es muy global, y sus ventajas no son nada despreciables; la rapidez, la posibilidad de borrar y seguir, de guardar, etc. El papel es más inspirador, pero gracias a la computadora podemos buscar, escuchar, ver y leer en cualquier momento cualquier cosa que nos pueda inspirar. Una de las críticas que se le hace al lápiz y al papel es que la escritura se hace muy lenta, comparada con la rapidez del teclado, y es cierto, pero también la computadora adolece en cuestiones de tiempo. Es decir, uno se tarda mucho en escribir a mano, pero se tarda más en escribir a máquina cuando tiene que revisar muchos correos, messengers, facebooks, blogs, hi5, videos, archivos y demás antes de empezar a sentir la inspiración.

En una cuestión tan elemental -y tan fundamental hoy en día- como la economía de tiempo, gana el papel.