Ya que andamos festejando a los muertos...
En menos de seis meses de revisar el periódico nos hemos encontrado de todo, y estoy seguro de que dentro de muy poco todo esto ocurrirá ya no en seis meses, sino en una semana, en un día, en un instante.
Que secuestran al rico, pero también al pobre, que te asaltan, que te apuñalan para que entregues tus millones, que te apuñalan porque no traes dinero, que te apuñalan porque no lo quieres dar, que te disparan porque te defiendes, que la policía te mata sin querer, o porque te confunde, o porque quiere. Que te roban a tu hijo para venderlo, que tu hijo te roba para drogarse, que te quitan tu droga para venderla. Que matan al que no coopera, que si no cooperas te secuestran, que te sobornan para que no hagas pedo, que te matan si haces pedo, que si denuncias te secuestran, y te matan. Que si te llevas te aguantas, que si no te llevas te llevan a huevo y te matan.
Que el presidente mata a los delincuentes, y los delincuentes matan a todos, por ver, por escuchar, por no querer ver, por decir, por no hacer, por hacerte a un lado, por tener, por querer, por tirar, por trabajar, por salir, por despertar, por hacer, por correr, por denunciar, por atravesarte, por nacer, por estar.
Asesinos luchando por todos lados, con y sin credenciales. Y a nosotros, inocentes, nos toca estar en el centro de todo esto.